Trabajar en inglés desde España o Latinoamérica: cuánto empleo hay de verdad
Por Luis Bone4 min de lectura
Hay una diferencia enorme entre buscar empleo remoto en español y buscarlo en inglés, y no es solo cuestión de sueldo. Es cuestión de cuántas puertas existen.
Cuando filtras ofertas remotas por idioma, la proporción sorprende a casi todo el mundo: el catálogo en inglés es varias veces mayor que el que hay en español. No porque el empleo en español sea escaso, sino porque el remoto internacional —el que no depende de dónde vivas— se publica casi todo en inglés. Si te cierras a un idioma, te estás cerrando a la mayor parte del mercado que precisamente estabas buscando.
Qué nivel te piden realmente
Aquí está el malentendido más caro. Mucha gente descarta estas ofertas porque cree que necesita hablar como un nativo, y casi nunca es cierto.
La mayoría de estos puestos son remotos y asíncronos. Eso significa que buena parte del trabajo pasa por escrito: mensajes, documentos, comentarios en tareas, correos. Para eso hace falta un inglés escrito claro y correcto, que es la parte más fácil de entrenar y en la que además puedes apoyarte en herramientas.
La parte hablada aparece en las reuniones y en las entrevistas, y ahí el listón real suele ser: entender bien y hacerte entender sin que la conversación se rompa. Nadie espera que tengas un acento perfecto ni vocabulario literario. Lo que sí se nota, y penaliza, es tardar tanto en construir una frase que la reunión te pase por encima.
Traducido a etiquetas: con un B2 sólido se compite; con un C1 se compite cómodamente. Por debajo de un B2 el problema no es la entrevista, es el día a día.
Cómo se lee un aviso en inglés
Antes de invertir tiempo, comprueba tres cosas en la descripción:
Dónde puedes estar. Busca frases como anywhere, remote worldwide, LATAM, EMEA, o al contrario, must be authorized to work in the US. Esta última descarta la oferta si no tienes permiso de trabajo allí, por mucho que diga remoto.
Qué solapamiento piden. Overlap with EST, CET ±2 hours, core hours 9–14 UTC. Es lo que va a decidir a qué hora te levantas cada día durante los próximos años. Míralo antes que el sueldo.
Cómo te van a contratar. Contractor, freelance, B2B, employer of record. Muchas empresas internacionales no pueden contratarte como empleado en tu país y trabajan con facturación o con un intermediario. No es malo, pero cambia tus impuestos, tus vacaciones y tu cobertura, y conviene saberlo desde el principio.
Prepara el material en inglés, no lo traduzcas
Un CV traducido literalmente del español se nota y resta. Los currículums en inglés siguen otras convenciones:
- Sin foto, sin edad, sin estado civil, sin DNI. En buena parte del mundo anglosajón incluir esos datos es incómodo y en algunos procesos es motivo directo de descarte por políticas de sesgo.
- Empieza con logros, no con funciones. «Responsible for the onboarding process» dice poco. «Cut onboarding time from 3 weeks to 8 days» dice mucho.
- Cuida los verbos. Led, built, shipped, reduced, migrated. Concretos y en pasado.
- Una página si tienes menos de diez años de experiencia.
Y hazte una versión en inglés del perfil de LinkedIn, no solo del CV. Muchos procesos internacionales empiezan porque alguien te encuentra ahí, y un perfil en español directamente no aparece en sus búsquedas.
La entrevista
Dos cosas que marcan la diferencia y que puedes preparar esta semana:
Ten lista tu presentación. Los dos minutos de «tell me about yourself» son los que fijan la primera impresión, y son perfectamente ensayables. Escríbelos, dilos en voz alta hasta que salgan sin pensarlos, y no los memorices palabra por palabra: memoriza la estructura.
Aprende a pedir tiempo sin bloquearte. «That’s a good question, let me think for a second» y «Sorry, could you rephrase that?» son frases normales que usan también los nativos. Tenerlas automatizadas evita el silencio incómodo que sí penaliza.
Si puedes, practica en voz alta con alguien o con una herramienta de conversación antes del proceso real. La diferencia entre la primera entrevista en inglés y la cuarta es abismal, y conviene que las tres primeras no sean con la empresa que te interesa.
Por dónde empezar
Si tu inglés está cerca del listón pero no llega, la estrategia que mejor funciona no es estudiar seis meses y luego buscar. Es empezar por los puestos con menos exposición oral —perfiles técnicos, de datos, de soporte escrito, de contenido— y subir desde ahí con el idioma ya en uso real todos los días.
Y mientras tanto, no dejes de mirar las ofertas en inglés aunque aún no postules. Leer avisos del mercado al que quieres entrar es la forma más barata de aprender su vocabulario, sus rangos y sus expectativas.
Escrito por
Desarrollador de software y fundador de RápidoEmpleo
Luis Bone es desarrollador de software y creó RápidoEmpleo para resolver un problema que sufrió de primera mano: buscar trabajo obliga a repetir la misma búsqueda en media docena de portales, cada uno con sus filtros, su registro y sus ofertas caducadas.
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